[Dic. 2004] Prueba de los dos objetivos 18-50 mm. de Sigma para cámaras réflex APS-C
Es la primera vez que en Imagenlibre se publica un prueba sobre objetivos, así que en vez de probar uno y ya que me estreno, probaré dos. ¡Lee la prueba del 18-50 F3,5-5,6 DC y del F2,8 EX DC!
[Nov. 2004] Lo que Photokina dejó tras de sí
La verdad es que este artículo llega con retraso. Mucha actividad fotográfica y varios encuentros con los buenos fotógrafos y mejores amigos de Fotopopular me han restado tiempo para seguir el pulso de la actualidad fotográfica. Por fin he acabado mi artículo sobre la última edición de Photokina. Espero que encuentres interesante su contenido.
[Ago. 2004] Señoras y señores... ¡con ustedes la EOS 20D!
La bomba del verano, la sucesora de la legendaria Canon EOS 10D ha visto la luz. La 20D se anuncia con dos objetivos Canon de montura EF-S. Todo un acontecimiento.
[Jul. 2004] Sigma lanza su mejor objetivo digital de la serie DC
En un ejercicio de coherencia y rapidez, Sigma ha confirmado su apuesta por la nueva línea de objetivos destinados exclusivamente a las cámaras réflex digitales, el 18-50 mm. F2,8 DC. ¿Estará a la altura de las expectativas generadas?
[Jul. 2004] Imagenlibre y la foto deportiva: Speed!
De nuevo fotografía deportiva, esta vez para los amantes del deporte del motor. Aquí os dejo la nueva galería de las Nissan World Series en Valencia, hecha en colaboración con Nacho Herrero. Para amantes del olor a gasolina y a goma quemada. ¡No te la pierdas!
Señoras y señores... ¡con ustedes la EOS 20D!
Como si de un argumento de película tecnológica se tratase, hackeando el web de Canon para poner al descubierto las imágenes de la cámara y de los objetivos un día antes de su presentación oficial, la nueva 20D y los dos objetivos EF-S que la acompañan han arrasado en todos los webs dedicados a la fotografía digital, y no digamos en los foros especializados, donde no se habla de otra cosa. Bueno, sin más dilación, aquí está la sucesora de la 10D:
Para empezar, su aspecto es casi idéntico al de la 10D, manteniendo -afortunadamente- su piel en aleación de magnesio. Pesa sólo 685 gramos, 105 menos que la 10D, y es ligeramente menor. Canon ha elegido la evolución, algo parecido a lo que ha hecho con la 1D MKII, al menos en la forma, tamaño y situación de los controles. No está mal, la 10D es una de las cámaras con mejor ergonomía del mercado. Si miramos en su interior, se aprecia un sensor CMOS de tamaño APS-C (22,5 x 15 mm.) con 8,2 millones de píxeles. Mismo tamaño que en la 10D, pero con un 30% más de resolución. Obviamente, el tamaño de cada elemento fotosensible es menor, lo que nos lleva a la primera incógnita: ¿ha mejorado Canon la tecnología de su sensor para garantizar el mismo nivel de ruido que en el sensor anterior? Aparentemente sí, porque mantiene el mismo rango de sensibilidades que su antecesora, de 100 a 1.600 ISO, más la posibilidad de forzarla a 3.200 ISO.
Las tripas digitales han sido rediseñadas, incorporando el nuevo procesador de imagen DIGIC II (visto por primera vez en la 1D MKII), lo que posibilita obturar a 5 imágenes por segundo, hasta un máximo de 23 imágenes en formato jpeg. Otro beneficio muy importante es su velocidad de encendido: de los dos segundos (a veces eternos) que le cuesta despertar a la 10D, hemos pasado a 0,2 segundos, prácticamente una respuesta instantánea. La conectividad se ve mejorada por la adopción de la interfaz USB 2. Desgraciadamente, la pantalla mantiene su tamaño: 4,5 cm. de diagonal (1,8"). Aquí Canon ha pecado de tacaña. Esta cámara se merece al menos una pantalla de 2". Otra característica de la 20D que se queda corta es el tamaño de la memoria intermedia; suficiente si se registran las imágenes en jpeg (hay sitio para 23), pero que se reduce a 6 cuando se utiliza el formato RAW. Una ráfaga en RAW llena la memoria intermedia en 1,2 segundos. Los fabricantes de tarjetas CF ultrarápidas (Lexar, Sandisk) lo van a agradecer.
La parte mecánica también ha tenido su dosis de mejoras. Aparte del rediseño de la cavidad del espejo para dar cabida a los objetivos EF-S (de esto hablaré más adelante), lo más interesante es un nuevo módulo de enfoque con nueve zonas activas, en forma de rombo, algo nunca visto en la gama EOS. Aunque sólo sea para eliminar la mala opinión que tienen algunos usuarios sobre el sistema de enfoque de la 10D/300D, la idea es buena. Si además han mejorado la precisión para que los que exigen un enfoque perfecto cuando ven las imágenes en el ordenador a tamaño 1:1 (un píxel de la foto igual a un píxel del monitor), pues mejor que mejor. Sin embargo, mucho me temo que los obsesionados con este tema seguirán encontrándole pegas.
No hay que pasar por alto el tiempo mínimo de obturación, que pasa de 1/4000 seg. a 1/8000, y la velocidad de sincronismo del flash, que pasa de 1/200 seg. a 1/250. Rapidez, rapidez, rapidez, parece ser el mensaje que Canon impone a sus diseñadores e ingenieros.
Otro aspecto importante es el nuevo software para el control del destello del flash, el E-TTL II, heredado directamente de la 1D MKII. A diferencia de lo ocurrido con Nikon, que cambió el D-TTL por el i-TTL en la D2H y en la D70, incompatibilizándolas con los flashes antiguos, el nuevo sistema de Canon funciona con todos los flashes de la serie EX, pero sólo es efectivo con los objetivos que informan de la distancia de enfoque a la cámara; la mayoría, pero no todos.
La 20D saldrá a la venta por 1.600 €. Si se adquiere con el objetivo de kit que se ofrece también con la 300D, el 18-55 mm. F3,5-5,6 EF-S, el precio es de 1.700 €. Probablemente estará disponible en España en octubre.
Y ahora vamos con lo que, para mí, es el cambio más importante en la estrategia de Canon: los dos objetivos EF-S que acompañan al anuncio de la 20D. Antes de meternos en harina, es bueno que comparemos las estrategias de Sigma, Nikon y Canon en cuanto a objetivos diseñados en exclusiva para las réflex digitales de sensor APS-C. La idea consiste en fabricar objetivos con el círculo de imagen reducido y optimizados para sacar el máximo de los sensores digitales. Tanto Sigma (DC) como Nikon (DX) han optado por utilizar las monturas estándar de cada fabricante, mientras que Canon con los EF-S alarga los objetivos por detrás para acercar las lentes posteriores al plano del sensor y facilitar el diseño de los grandes angulares. El problema que presenta esta solución es que sólo las cámaras en las que se ha rediseñado el espejo disponen del espacio extra para alojar estos objetivos, lo que los vuelve incompatibles con las primeras réflex digitales (D30, D60 y 10D). El hecho de que Canon lance dos objetivos de esta serie, que se unen al que se vende como kit con la 300D (el 18-55 mm. F3,5-5,6 EF-S), da el espaldarazo definitivo a una nueva línea de objetivos incompatible con todo el parque de cámaras EOS y con las digitales alto de gama que vengan en el futuro, ya que éstas dispondrán de sensores más grandes, como pasa con la 1Ds y la 1D MKII.
El primer objetivo (se ve en la primera imagen, montado en la 20D) es el ambicioso 17-85 F4-5,6 IS USM EF-S, que sin duda se propondrá como kit con la 20D y al que auguro una buena cifra de ventas. Destaca por cuatro características: primero, por su factor de ampliación (x5), muy elevado y que equivale a un 28-135 mm. en una cámara convencional. Segundo, por incorporar el motor de enfoque USM, ausente en el objetivo de la 300D. Tercero, por su escasa luminosidad, y cuarto, por incorporar la estabilización óptica (IS), consecuencia del factor anterior. La verdad es que recuerda mucho, pero que mucho, al 28-135 mm. F3,5-5,6 USM IS EF.
El segundo, que se puede ver en la imagen adjunta, es el ultra gran angular 10-22 mm. F3,5-4,5 USM EF-S, equivalente al ya clásico 16-35 mm. Sin duda un gran complemento para la 20D (y, de paso, para la 300D) que viene a rellenar el hueco de las distancias focales ultracortas, de siempre el gran problema de las cámaras digitales con sensor APS-C.
Estos anuncios demuestran el compromiso de Canon por el sensor de tamaño reducido para la gama de réflex digitales destinadas al mercado aficionado. El mensaje está claro: si quieres sensor grande, cómprate un cuerpo profesional. La apuesta por el estándar EF-S no está exento de problemas a corto y largo plazo. A corto, porque desprecia un parque superior al medio millón de usuarios que poseen la 10D o la D60, a los que deja en la estacada o en brazos de Sigma si desean adquirir objetivos con el círculo de imagen reducido. A largo, porque complica en demasía la gama de objetivos, pues Canon tendrá que mantener tanto la línea EF como la EF-S al jugar con varios tamaños de sensor. En este apartado el camino seguido por Nikon es más coherente, ya que puede reemplazar su gama de objetivos por los DX, que funcionan en todas sus cámaras digitales.
Sigma lanza su mejor objetivo digital de la serie DC
Reflecta, distribuidor de Sigma en España, acaba de anunciar el lanzamiento del nuevo objetivo 18-50 F2,8 DC. ¿Qué tiene de interesante este nuevo objetivo de la serie DC? En primer lugar, su rango de focales, que equivalen al campo de visión que ofrece un 28-80 mm. en una réflex de película. Pero existe un objetivo de Sigma, también de la serie DC, que cubre las mismas focales (el 18-50 F3,5-5,6 DC). ¿Entonces?
Lo que los hace diferentes es la abertura máxima, que en el modelo aquí comentado es de 2.8 en todo el recorrido. Desde el momento de su lanzamiento, todos los fabricantes que han creado gamas de objetivos diseñados exclusivamente para el sensor de tamaño reducido (APS-C o 24x16 mm.) han afirmado que, al reducir el círculo en el que se forma la imagen, podían ofrecer la misma calidad que los objetivos tradicionales del formato 35 mm. a menor precio. La realidad es que sólo han aparecido objetivos de calidad baja a precios -eso sí- muy reducidos. Sin embargo, los ejemplares de calidad han salido a precios similares a sus hermanos mayores. ¿Dónde está la ventaja para el consumidor?
Bueno, aquí tiene Sigma la oportunidad de pegar fuerte. Si este objetivo sale al mercado por un precio que no supere los 400 € y realmente da calidad, se va a convertir en la elección favorita de muchos aficionados que ven con desespero la imposibilidad de dotar a sus nuevas réflex digitales con un objetivo zoom de calidad que cubra el rango de focales más popular, el famoso (en 35 mm.) 28-80