Sonimag 2003


Introducción
¡Bienvenidos a Sonimag Foto 2003!, el mejor salón español de la fotografía, que se celebra cada dos años en Barcelona. Este año ImagenLibre se ha liado la manta a la cabeza y ha asistido al certamen. Aquí está el resultado de la visita.

Este Sonimag ha sido espléndido. Lleno de público, ávido de tener en sus manos las novedades -muchas- que van a llegar a las tiendas muy pronto, y que serán los éxitos de ventas en la campaña navideña. Los expositores, en especial los grandes, han entendido la importancia de tener en las manos estos objetos de deseo que son las cámaras digitales, y han montado zonas de exhibición elevadas donde los visitantes hacían cola pacientemente para trastear con cámaras réflex y objetivos.

Y ya que de cámaras hablamos, este es el año de la réflex digital. Fuji, Pentax, Canon, Nikon, Sigma, Kodak y Olympus mostraban su oferta, que el público miraba con especial atención. Los responsables de marketing y ventas sonreían satisfechos, anunciando la rapidez con que han desaparecido las primeras unidades llegadas a España, lo que significa que las tiendas están haciendo acopio de unidades en espera de un boom en las ventas. Y ya se sabe que cuando se vende una cámara réflex, luego vienen los objetivos y los flashes, así que el negocio se prevé redondo.

El éxito de la réflex digital va acompañado del hundimiento de las cámaras convencionales. Nadie les hacía caso, y la empresa que iba cortita de material digital apenas recibía visitas. Lo mismo ocurría con los laboratorios: todos ofrecían kioscos de autoservicio para las tiendas, minilabs con doble entrada (negativo y soporte digital) y programas para que las tiendas acepten soporte digital y lo envíen al laboratorio central a través de Internet. ¡Hay que ver cómo va a cambiar la tienda de fotografía de la esquina!

En fin, este Sonimag se recordará como el que marcó la muerte y el renacimiento de una industria que va a salir beneficiada con el cambio. La fotografía está más sana que nunca, sale reforzada con su adaptación a la era digital y vuelve a competir con éxito para ocupar un lugar central en el espacio de ocio de muchas, muchísimas personas.

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Canon

Bueno, bueno, Canon estaba animadísimo con la gente esperando el turno para trastear con la gama EOS digital y algunos de sus objetivos. Llamaba la atención las dos 1Ds disponibles. Eso es poderío. Son cámaras imponentes, que constituyen el estado del arte en el equipo digital de formato 35 mm. También se podía comparar la 300D con la 10D, cosa que muchos aficionados hacían con especial cuidado. Ahora que el precio de ambas se ha igualado bastante, es un ejercicio más que recomendable para los que estén dispuestos a comprar Canon.

La gente de Canon, muy amable, me informó del éxito de la 300D entre los distribuidores, confirmando lo que todos temíamos: no hay existencias suficientes en España para cubrir la demanda inicial. Es normal, a 1.100 € sin objetivo y a 1.200 € con el 18-55 mm. F3,5-5,6 especialmente diseñado para este modelo (se muestra en la imagen montado en la 300D), es el golpe de mano definitivo para que el concepto réflex vuelva a ocupar una posición destacada en el panorama fotográfico.

La 300D tiene las tripas de la 10D, que incluye el excelente sensor CMOS de 6,1 Mpixels y el sistema de enfoque automático de 7 zonas, por lo que le perdonaremos su cuerpo de plástico plateado y su reducida capacidad para tomar ráfagas (máximo, 4 imágenes). También destacará el complemento al objetivo anterior: el nuevo 55-200 mm. F4,5-5,6 USM, pensado para formar con la 300D una combinación ganadora en cuanto a la relación precio / prestaciones.

Junto a la 300D, la 10D era el otro foco de atención, ahora que Canon ha rebajado su precio para que siga siendo competitiva con respecto a la 300D. La veremos pronto en las tiendas a 1.450 €, lo que es un precio excelente para una cámara repleta de funciones y posibilidades, dotada de una electrónica muy rápida que permite ráfagas de 9 imágenes a 3 por segundo, que controla los flashes EX a las mil maravillas (siempre en modo E-TTL, con las virtudes y los defectos de esta tecnología) y que está dotada de exquisiteces tales como el bloqueo previo de espejo para tomas de larga duración o la toma PC-sincro para flashes de otras marcas o equipos de estudio. La cámara es metálica, fabricada en aleación de magnesio, lo que le permite soportar algún que otro coscorrón.

En el segmento de las cámaras compactas, destacaba la nueva A80, que aporta a la gama A el sensor y la pantalla orientable que tan popular hizo a la serie G. Con cuatro Mpixels, la pantalla LCD de 1,5" totalmente orientable y un objetivo 38-114 mm., es como si la G2 hubiese renacido de sus cenizas y cobrase nueva vida, pero mucho más barata (460 €).

Sin embargo, lo que más me llamó la atención es la nueva Ixus i. pequeña (90 x 47 x 18 mm.), ligera (100 gr.) y cargada de diseño. Equipa un objetivo de focal fija de 39 mm. de focal equivalente y muy brillante (F 2,8) y el nuevo sensor 1/2,5" de 4 Mpixels. Su pequeño tamaño esconde una electrónica cada vez más sofisticada: pantalla TFT de 1,5", 1,6 imágenes por segundo hasta un máximo de 8, velocidad de obturación entre 1/1,500 seg. y 15 seg., enfoque automático de cinco zonas y un pequeño flash incorporado que alcanza hasta dos metros. Vamos, el sueño de cualquier aficionado que desee tener siempre una cámara para fotografiar en cualquier momento y en cualquier lugar. Siguiendo una tendencia cada vez más implantada entre las cámaras de diseño, se fabrica en cuatro colores y utiliza tarjetas de memoria SD (las CF son demasiado grandes, ¡qué pena!)

Canon ha estado presente en Sonimag de acuerdo con su peso en la industria fotográfica, y su stand ha sido uno de los más visitados. Su oferta, centrada en el sistema EOS digital, ha hecho furor.


Finicon (Nikon)
Finicon es el distribuidor de Nikon en España. El stand que han montado resultaba, cuanto menos, sorprendente. Mucha vitrina y poca zona "de tocar". Ésta constaba de dos círculos, uno destinado a las compactas digitales y el otro, ¡a las réflex ¡analógicas! Increíble, pero cierto. No había manera de tener en las manos ni la D100, ni las D1, ni la gran novedad de este año: la D2H.

Lo mismo ocurría cuando preguntabas sobre el tema. ¿Se van a ajustar los precios de la D100? Sin comentarios. ¿Cuándo estará disponible en las tiendas la D2H? Respuesta idéntica. Al menos apuntaron un precio para ésta: 4.000 €. La verdad, esperaba más de Nikon, varias D2H y D100 equipadas con los nuevos objetivos DX, conectadas a una fuente de alimentación y listas para disparar; es lo que esperaban los aficionados nikoneros, que se miraban entre sí un poco despagados.

En fin, comentaré sus novedades, que este año se han dirigido al mercado profesional, donde destaca la nueva cámara D2H. Es un aparato impresionante, una bestia nacida para la foto de acción. Con sus 4 Mpixels y 40 imágenes en ráfaga a una velocidad de 8 por segundo, hará las delicias del fotógrafo deportivo.

La gama de objetivos digitales DX, que sólo pueden utilizarse en las réflex digitales de la marca, se complementa con los nuevos objetivos zoom (nada baratos) cuyo rango de distancias focales está perfectamente adaptado al tamaño del sensor APS que Nikon utiliza en toda su gama digital. Son novedades el 17-55 mm. F2,8 G IF-ED, el ojo de pez 10,5 mm. F2,8 G y el teleobjetivo 200-400 mm. F/4 G AF-S VR. Éste último es compatible con las cámaras de película. Completa la lista el flash SB-800 DX, que permite un nuevo método de medición de la exposición (si se utiliza con la D2H) y dispone de conexión inalámbrica.

Al menos, no me he ido del stand sin obtener una imagen de D2H. Tras una vitrina, por supuesto. Una verdadera lástima y una oportunidad perdida para Nikon.


Fujifilm
El stand de Fuji se orientaba al aficionado poco sofisticado, con mucha animación y jolgorio, muchas cámaras para tocar y ver. Sin embargo, lo más cerca que estuve de la oferta profesional (la S2 Pro), se ve en esta imagen (¿cuándo prohibirán las vitrinas en Sonimag?)

No olvidemos que en el mundo Nikon, la oferta de réflex digitales para el aficionado sigue siendo muy limitada: La Nikon D100, que según los rumores no tendrá sucesora hasta la próxima primavera, y la Fuji S2 Pro, que destaca por las excelentes imágenes jpeg que obtiene.

Pero este año Fuji se centra en las cámaras digitales compactas, La F700 es muy interesante, porque incorpora el nuevo sensor SR que, según el fabricante, aumenta el rango dinámico en dos diafragmas y lo acerca al de un negativo convencional.

Otras novedades, disponibles en su stand, son los modelos S5000 y S7000, en la línea de los zooms brutales la primera (10x) y de las compactas que parecen réflex, la segunda. Estuve jugando un rato con la S7000. Destaca por su pequeño tamaño, en especial su empuñadura, que aunque profunda resulta muy delgada (y yo tengo las manos más bien pequeñas). Me sorprendió la calidad de su visor electrónico, de una gran resolución y brillo, mucho más apropiado para utilizarse en exteriores que la pantalla LCD. También me gustó mucho la velocidad del enfoque automático, rápido y preciso, aunque sin llegar a las prestaciones de los que se utilizan en las cámaras réflex.

Con 6 Mpixels de resolución y un zoom 6X brillante y con un buen rango de distancias focales (35-210 mm. equivalentes, F2,8-3,1), Fuji tiene en la S7000 una buena oferta para el aficionado exigente que aún no se ha decidido a dar el salto al mundo réflex.


General de pilas (GP batteries, Hama y Sandisk)
Las nuevas baterías GP de NiMh llegan ya a los 2.200 mA por unidad de tipo AA, lo que hace que el conjunto de cuatro almacene 10 W-hora, algo impensable hace apenas tres años. Se acompañan con un cargador ultrarrápido que las recarga en 30 minutos.

Hama ha presentado su tostadora de CDs Datasafe, que además se comporta como un lector de múltiples tipos de tarjetas. De viaje, permite volcar el contenido de las tarjetas a un CD-R o CD-RW. En casa, funciona como una unidad externa de CD y como un lector de tarjetas. Y hablando de tarjetas, se suponía que podíamos ver las Sandisk CF de 2 y 4 GB, junto con las de un GB en calidad Ultra y Ultra II. Esta última graba a 9 MB/seg. y funciona entre -25 ºC y +85 ºC. Al menos me dijeron que todas estarán en las tiendas a lo largo de octubre.


Ingrafic (Sinar)
Destacaba la nueva cámara Sinar M, impresionante con su respaldo digital Sinarback de 22 Mpixels y 40 mm x 50 mm. de superficie, dotado de refrigeración para minimizar el ruido digital (un ventilador similar al que equipan los portátiles extrae el calor que se produce en el sensor CCD). El sistema estaba conectado a un Mac, y visualizaba las imágenes en un monitor Barco de muchas pulgadas (como mínimo tenía 21 pulgadas). La calidad de la imagen era asombrosa.


Kodak

En la vertiente profesional, Kodak mostraba la cámara DCS Pro14n, un híbrido entre la mecánica y la óptica de Nikon (montura F incluida) y un sensor de 24 mm. x 36 mm. y la electrónica Kodak. No es estrictamente una novedad, pero merece la pena verla, al igual que el respaldo de formato medio DCS Proback de 16 Mpixels repartidos en una superficie cuadrada de 36 mm. de lado.

En la imagen se ve montado en la última cámara de Hasseblad, la H1, interesante por muchos aspectos, en especial porque se ha diseñado para aceptar tanto respaldos convencionales como digitales. Si parece grande en la foto, más lo es en directo, y salvo la empuñadura, el resto de la cámara junto con el respaldo es como si de un gran cubo se tratase. No acabo de ver yo a muchos fotógrafos con la cámara en la mano, más bien parece destinada al estudio, donde hará maravillas con los 16 Mpixels del respaldo Kodak

Para el aficionado, Kodak trae la nueva DX6490, otra hiperzoom compacta de cuatro Mpixels y con un objetivo firmado por Schneider de 10 aumentos, 38-380 mm. de distancia focal equivalente y muy luminoso (F2,8-3,7). He de decir que la cámara me gustó mucho, fabricada en un elegante color negro. Tiene un visor electrónico de buena calidad, que hace olvidar la necesidad de encuadrar mediante la pantalla LCD, que por cierto es muy grande (2,2", en vez de la minúscula de 1,5" que equipan casi todas las cámaras nuevas). La cámara tiene un tamaño muy reducido: tal y como se aprecia en la imagen, cabe perfectamente en la palma de la mano. ¡Ah! el precio es muy atractivo para una hiperzoom: 600 € en tiendas.

Kodak sigue luchando para ganarse un lugar entre los primeros en la fabricación de cámaras digitales compactas. Sabe que la industria ha dado un vuelco en favor de las cámaras y en detrimento de los consumibles, y consecuentemente seguirá lanzando nuevos modelos al mercado, a precios muy competitivos. El stand estaba muy bien montado, con mucho énfasis en los kioscos de autoservicio fotográfico, una discreta sección destinada a las cámaras compactas y un rinconcito con cámaras para profesionales. Se notaba el poderío.


Laboratorios
Empezaré por Fotoprix, uno de los líderes del revelado y positivado en España, y un ejemplo de lo que será la tienda donde llevaremos las fotos digitales a positivar. Fotoprix se vuelca en facilitar la vida a los usuarios de cámaras digitales. En particular, ha mostrado sus dispositivos para que el usuario descargue las tarjetas de memoria de su cámara, saque copia de las mismas en un CD y ordene copias en papel fotográfico en un entorno de autoservicio, construido alrededor de la aplicación Mostrador.

El sistema, dotado de una pantalla táctil, permite que el cliente descargue sus fotos desde una tarjeta de memoria o desde un CD. El dispositivo permite copiar el contenido de la tarjeta a un CD y la obtención de copias en papel, de acuerdo a una de estas tres posibilidades: impresión de copias instantáneas en una impresora de sublimación, envío de las imágenes al minilab de la tienda (de una a dos horas de espera) o al laboratorio central para un trabajo más barato o si desea tamaños especiales. Las tiendas se conectan al laboratorio mediante una línea ADSL. Fotoprix, como siempre, juega a precios muy competitivos; por ejemplo, la copia de una tarjeta a CD costará 2,70 €. Este sistema estará disponible en sus tiendas a lo largo de este mes, y pronto contará con una versión Internet, para que los clientes envíen las fotos desde casa.

Si miramos al otro lado, a los laboratorios que trabajan para tiendas independientes, Supercolor es un buen ejemplo. Su oferta se centra en facilitar el envío de trabajos desde la tienda a sus instalaciones mediante Internet y el programa Direct-to-lab. Éste es un programa realmente sencillo, que agiliza las tareas de la tienda y acorta la duración del trabajo al enviar instantáneamente las imágenes por la Red. En la derecha de la imagen, Supercolor muestra la estación de autoservicio que ofrece a sus clientes.

Tanto Fotopirx como Supercolor son dos de los muchos ejemplos que he visto en Sonimag, ya que la industria del revelado ha reconocido, ¡por fin! que la fotografía de consumo es digital. Lo dicho, a la tienda de fotografía de la esquina no habrá quien la reconozca.


Olympus

En fin, Olympus hizo hincapié en su gran aventura hacia le mundo profesional con el sistema réflex, basado en la norma cuatro tercios, compuesto por la E-1, un nuevo flash y la gama de objetivos Zuiko. La verdad es que no reparó en gastos. Junto con el espléndido Ferrari que atraía las miradas de todos los que se acercaban por allí, había una zona elevada donde se podían manipular varias E1 con sus objetivos Zuiko correspondientes. En el lateral me sorprendió un par de cámaras Mju que se estaban mojando -literalmente- en agua, para demostrar su resistencia a los elementos.

Confieso que mi predisposición hacia el sistema E de Olympus no era la mejor del Universo. Sin embargo, en cuanto la cogí por la empuñadura cambió mi percepción. Si hay una cámara sólida entre todas las réflex digitales que tuve en la mano, es ésta. Parecía tallada en metal macizo, lo que sin duda se paga en un peso relativamente elevado (660 gr. sin baterías) El acabado es excelente, lo que, junto con los sellos antihumedad y antipolvo, la hace ideal para fotógrafos poco cuidadosos con sus equipos.

Pude mirar a través del visor de una E-1 equipada con el objetivo más popular, el 14-54 mm. (28-108 mm. equivalentes) F2,8-3,5. No percibí una diferencia significativa en la luminosidad del visor, comparado con las réflex que equipan el sensor de tamaño APS, que es ligeramente mayor y por tanto da para visores más luminosos, al menos en teoría. El objetivo no presentaba distorsión geométrica aparente en su rango de distancias focales, aunque lógicamente a través del visor tampoco se puede juzgar con precisión.

La cámara y los objetivos están llegando a las tiendas, a precios -par mi gusto- demasiado elevados. El cuerpo constará 2.000 € y el kit que incluye el 14-54 mm. saldrá por 2.500 €. Olympus tendrá dificultades para competir con la 10D de Canon, si es verdad que su precio se sitúa en 1.450 €. Donde más cojea la oferta de Olympus es en la gama de objetivos disponibles. Los rumores apuntan a que próximamente Sigma anunciará objetivos para el sistema Cuatro Tercios, y si esto se cumple, Las posibilidades de Olympus aumentarán. Tiempo al tiempo.

La gente de Olympus, muy preparada, me proporcionó toda la información solicitada, excepto cuando les pregunté por la recientísima C-5060, anunciada dos días antes de abrir Sonimag. Es una evolución de la C-5050, en la buena dirección: dispone de un zoom 27-110 mm. equivalentes, razonablemente luminoso (F 2,8-4,8) y, ¡cómo no!, de una electrónica más rápida. Es una pena, me hubiese gustado ponerle las manos encima.


Reflecta (Sunpak, Pentax y Sigma)

Reflecta echó la casa por la ventana con un gran stand donde Pentax y Sigma se repartían el protagonismo. Era uno de los pocos stands con tribuna elevada donde probar los objetivos Sigma y algún Pentax (lamentablemente, sin cuerpos digitales, sólo analógicos). Me gustó bastante.

Reflecta trajo varias novedades muy interesantes. El fabricante de flashes compatibles Sunpak, aunque anunció el PZ 40X diseñado para cámaras digitales con un respetable número-guía de 40, nos dejó con las ganas de verlo. De momento, sus características no están disponibles.

Sigma mostró las novedades en objetivos compatibles. El convencional 24-135 mm. F2,8-4,5 asférico, el zoom brutal 28-300 mm. F3,5-6,3 que hará las delicias del fotógrafo viajero que no renuncia a nada excepto a llevarse más de un objetivo, el increíble APO 300-800 mm. F5,6 en continuo (¡cómo se van a poner los aficionados a los pajaritos!) y el 80-400 mm. F4,5-5,6 estabilizado.

En la foto puede verse el 300-800. En directo es realmente espectacular. Está acabado en un negro mate con pequeñas partículas ligeramente brillantes, que lo hace razonablemente discreto para su tamaño. Su rango de distancias focales y su apertura razonable lo hacen el más versátil de los ultra zooms del mercado. Es para verlo. También me sorprendió un 50-500 mm., tanto por su rango de distancias focales como por su pequeño tamaño.

¡Ay! La tecnología tiene alma traicionera. Igual que ensalza un producto, hunde a otro. La cámara que hizo furor en el 2002, la que tenía el sensor más avanzado de la historia de la fotografía digital, pasaba sin pena ni gloria las horas en el stand de Reflecta. ¿Adivinas su nombre? Es la réflex digital de Sigma, la SD9. Los aficionados le hacían muy poco caso, eclipsada no sólo por la competencia, sino por la propia oferta de Reflecta, volcada en la nueva digital de Pentax.

Y hablando de Pentax, en esta edición ha presentado la réflex más esperada de su historia, tras el fiasco de su primera réflex digital. Anunciada en Photokina 2000, fue un completo fracaso, y nunca llegó a las tiendas. Así de dura es la vida en el mundo digital. Ahora Pentax ha vuelto, y no con una sino con dos versiones del mismo concepto, llamado *ist (¿en qué pensaba el marketing de Pentax cuando eligieron el nombre?). Dos cámaras réflex, una convencional y la *ist D, versión digital. La que nos interesa es ligera (medio kilo), compacta y dotada del mismo sensor Sony de 6 Mpixels y tamaño APS que la Nikon D100. Lo más interesante es su nuevo módulo de autoenfoque con once zonas, distribuidas por todo el campo de visión. Los poseedores de objetivos de la marca estarán de enhorabuena, si pueden permitirse los 2.000 € que cuesta.

En la mano, es una cámara sorprendentemente pequeña y ligera. También transmite una gran sensación de solidez y dispone de un excelente visor, que en nada envidia a sus hermanas de película. Curiosamente, la alimentación recurre a cuatro baterías de tipo AA, lo que supone un paso atrás si las comparamos con las baterías de ion de litio (pesan más, duran menos y son un engorro cuando hay que sustituirlas por otras a plena carga si te pilla en mitad de una sesión)

En la imagen superior podemos ver juntas a las dos réflex digitales que distribuye Reflecta. Los aficionados que posean objetivos Pentax tienen una vía abierta para su evolución hacia el mundo digital con la *ist D. Prestaciones no le faltan, tales como su nuevo sistema de enfoque automático, la velocidad de obturación, que llega hasta 1/4.000 seg. o su capacidad de disparo en ráfagas a 2,6 imágenes por segundo hasta un máximo de 6. Al utilizar el mismo sensor que la Nikon D100 (de origen Sony), comparte la resolución (6 Mpixels), el factor de multiplicación de la distancia focal aparente (1,5x) y el mismo rango de sensibilidades (200-3200 ISO). Para completar la gama de objetivos destinados a esta cámara, Pentax ha lanzado el 18-35 mm. F4-5,6 (equivale a un 28-54 mm.) y próximamente lanzará el 16-45 mm. F4, que equivale a un 25-69 mm.

En resumen, Reflecta ha logrado uno de los stands más animados e interesantes de la feria, lleno de novedades y muy concurrido.


Sony-Ericsson

Y los teléfonos móviles siguen buscando su destino, más allá de su función básica. El P800 lleva su cámara digital incorporada, y el T610, no contento con sacar fotos, lleva conexión inalámbrica Bluetooth, GPRS y máquina java incorporada. Si me hace el café por las mañanas me compro uno ya mismo.


Sony

Sobre el stand de Sony planeaba, literalmente, la sombra de su gran anuncio: la Cibershot F828. ¡Vaya cámara! En medio del furor réflex-digitalero, va Sony y lanza la reina de las cámaras compactas, con 8 millones de pixels, un zoom firmado por Carl Zeiss 7x 28-200 mm. F2,0-2,8 y un nuevo mosaico de cuatro colores en el sensor que promete una gran fidelidad de color (el punto débil de Sony desde que se inició en el mundo de las cámaras digitales).

Sony está dispuesta a todo, con tal de disponer de un modelo de prestigio que ayude a crearse un nombre definitivo en la fotografía digital. Consciente de que tiene perdida la batalla réflex (salvo que nos dé una sorpresa y se una al estándar Cuatro Tercios), ha echado el resto en la 828, renunciando a cualquier dogma de fe, como que la única memoria flash que utilizan sus cámaras es el Memory Stick. Ésta lleva dos ranuras, una de ellas acepta tarjetas Compact Flash. O en la utilización del formato RAW, ausente hasta la fecha en sus cámaras.

Gracias a un stand que invitaba a tocar los productos expuestos, pude trastear un instante con un ejemplar (las personas de la imagen superior estaban haciendo cola para tener la cámara en sus manos). Me sorprendió la ligereza aparente, teniendo en cuenta que pesa más de 900 gr. Dado su peculiar diseño, la cámara debe cogerse con las dos manos, una obligatoriamente alrededor del objetivo, lo que produce un reparto de pesos muy cómodo y una excelente sensación de solidez. También destaca un visor electrónico de buena calidad. El objetivo tiene buena pinta, el zoom se acciona mecánicamente mediante el aro correspondiente, que gira con gran suavidad. Aparentemente presenta poca distorsión geométrica, salvo en la parte angular, donde aparece la clásica distorsión convexa o de barril.

La F828 de Sony es un gran producto. Ahora falta conocer su precio, presionado a la baja desde su salida por la Canon 300D y la Minolta A1, con las que compite codo con codo.


Videosonic (Minolta)

Las dos novedades recientes de Minolta estaban presentes en el stand de Videosonic. La Z1 está dotada de un ultrazoom de 10 aumentos, proposición cada vez más popular entre los fabricantes de digitales compactas.

La reina de la gama Minolta, la A1, la cuarta generación de la Dimage 7, incorpora el mismo sensor de 5 Mpixels y el objetivo 28-200 mm. eq. y F2,8-3,5. Destaca en la A1 su sistema de estabilización que actúa sobre el sensor, que se mueve para compensar las vibraciones de la cámara, y su nueva pantalla LCD orientable en sentido vertical, como la que equipa a la C-5050 de Olympus. También destaca su velocidad de obturación que llega hasta 1/16.000 seg., gracias a que el sensor es capaz de cortar la señal sin necesidad de un obturador mecánico, y la incorporación de una batería de Ion de litio en vez de las cuatro baterías AA de NiMh que los modelos anteriores devoraban en cuestión de una hora y media de utilización. Por lo demás mantiene las virtudes y defectos de la gama 7, donde conviene destacar el visor electrónico orientable en un ángulo de 90º (tal como se ve en la imagen superior), que hace de su utilización un verdadero placer.

La que probé llevaba la empuñadura vertical, novedad en la gama Dimage 7. Con este accesorio, dotado de una muñequera, la cámara es muy agradable de utilizar. El visor electrónico, que ha cambiado notablemente con respecto a su antecesora, la Dimage 7Hi, me ha decepcionado, pues su calidad no estaba a la altura de lo visto en Sony o en Fuji; no obstante, es perfectamente utilizable e infinitamente más cómodo a plena luz del día que la pantalla LCD. No tuve oportunidad de comprobar la eficacia del nuevo estabilizador de imagen.


Yap (xDrive y PQI)
Yap mostró dos discos duros con capacidad para la descarga de tarjetas de memoria a los mismos. El más interesante, por su bajo precio (a fecha 21 de enero de 2004 en Traxtore.com cuesta 294 € en su versión de 40 GB.), es el xDrive II, capaz de leer todo tipo de tarjetas de memoria y volcarlas en el disco incorporado. Se conecta al ordenador mediante un puerto USB 2.0, lo que proporciona una gran velocidad de transferencia.

También se vio el modelo más sofisticado, con pantalla de color incluida, conocido como VMP3H. Por 400 € es capaz de reproducir archivos de música en formato MP3, video en formato MPEG y, por supuesto, fotos en formato Jpeg. No está mal, aunque la visualización de las imágenes era bastante lenta. De los dos, me quedo con el primero: pequeño, ligero y a un precio razonable, es el complemento ideal del fotógrafo digital que quiere o necesita hacer fotos durante un viaje prolongado, sin tener que cargar con un portátil.